lunes, 15 de abril de 2013

Una Nueva Vida...




De las menos de un escultor en mi vientre te has ido formando, en un acto de entrega y amor, es la vida buscando el milagro.  Nueve meses a solas los dos esperando tenerte en mis brazos, una nueva vida pintando los días, de amor y felicidad.  Una nueva vida un sol que ilumina y hace este mundo girar, una nueva vida vendrá, en un acto de entrega y amor. En mi vientre se hizo el milagro, na nueva vida, un sol que ilumina y hace mundo girar, un sol que ilumina, una nueva vida vendrá... 

...Sin duda los hijos son aquellas cartas vivas que quedan como evidencia al futuro, que el pasado ha tenido cierto grado de contribución en nuestras vidas y en la vida de otros, esa herencia que dejamos al mundo bajo el nombre de "Milagro de la Vida", más allá de una sala de hospital esterilizada con olor fuerte a desinfectante de manos, ese eslabón hacia una nueva generación.   

No soy mamá, ¡es cierto!, pero cada vez que tengo la oportunidad de ver un recién nacido  amo sus parpadeos, esa mirada fruncida y ese cuerpecito estremeciéndose entre tus brazos, ese pedacito de amor, envuelto en una suave manta que está ligado al corazón de su madre para siempre... ¿Eso habrá sentido mi madre cuando nací? 

El rey David dice que los hijos son como "Saetas en manos del valiente, así son los hijos habidos en la juventud"... ¿Qué nos querrá decir con esto?  - ¿Son ellos  esas flechas lanzadas por sus padres hacia un futuro, o son esas flechas que seguirán a su arco (padres) a dónde estos los conduzcan, siendo los responsables de colocarlos en el arco que acelere sus logros y bienestar? O más bien somos los encargados de proveerlos de herramientas que fomenten  sus logros y bienestar? Sí tú respuesta es Sí, siéntete bien de tener tu aljaba llena de las mejores Flechas.   

Yo soy la saeta y el corazón de mi madre, sin embargo esta vez le escribo a cada mujer que oculta tras sus vestidos de seda y sus carteras de cuero ese secreto que su mejor maquillaje no puede ocultar y las muchas duchas que no pueden limpiar; algunos le llaman "Niños maltratados", otros le dicen "Víctimas" o estadísticas, sin embargo para el Rey David serían "Flechas Rotas". 

Aquellos que fueron tocados por manos sucias, las mismas que los crearon; son aquellos que los lastimaron; ¿Alguien puede mostrarle un destino diferente a aquellos que sólo querían abrazar sus muñecas y jugar fútbol con sus amigos?, Flechas rotas que crecieron y que hoy batallan con cenizas enraizadas en una niñez que los motivó a seguir adelante sin mirar atrás, olvidándose de donde venían, más no a donde iban. 

¿Cuán delicada mano podrá curarlas?, existe un libro terapéutico? Una medicina que que vaya más allá de un efecto farmacéutico?; Existe algo llamado ¡MILAGRO!, Sí; porque las heridas de esas flechas rotas están en sus corazones y para sanarlos lo único que es más suficiente se llama ¡Jesucristo! porque el poder que hay en él para sanar esa flecha rota está en el simple hecho de "Cuidar de esa persona" .

¿Eres una flecha rota?... Sí eres una saeta rota, por favor, permite que alguien entre a tu tormenta.  Sé que no dejas entrar a nadie para venga en tu ayuda.  Sé que si depositas un poquito de confianza puedes quedar expuesto. Pero las paredes que has levantado para protegerte son también las que te han encarcelado. 

A Jesús le importa y él le dice a tu tormenta, a tu rotura.... "Calla, enmudece y se Libre", libre de temores, de opresiones y ve a disfrutar la vida que te doy... 

Job 11:16-19

¡Bendiciones! 

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