lunes, 15 de abril de 2013

Fotógrafo retrató como avanzó el cáncer de su novia, hasta la muerte...

























Es imposible amar a alguien completa  y eficazmente sin estar incluido en su historia de vida; es nuestra historia la que nos hace ser como "somos", son las caídas, las cicatrices, los triunfos y las derrotas que vivimos los que nos convierte en "esto que hoy somos". Nunca sabremos quien es una persona hasta que no entendamos donde ha estado, que ha vivido y hacia donde se dirige.  Ese secreto de transformación constante en el que vivimos de ser víctimas vulnerable hasta una potencial victoriosa, aquella habilidad que se encuentra al abrirle nuestra historia de vida a alguien lo suficientemente responsable como para compartir nuestras debilidades y dolores.

El fotógrafo estadounidense Angelo Merendino, lo demostró en cada una de las fotos le que tomó a su amada Jennifer, acompañándola hasta el último día de su vida, e increíblemente  teniendo el valor de tomarle fotos en el avance de su enfermedad: "Cáncer"

Después de 5 meses de haber contraído nupcias, llegó la trágica noticia: Jennifer tenía cáncer de mama y comenzarían las tortuosas quimios y demás tratamientos para buscar erradicar ese mal, pero los dos iban a pelear hasta el último momento por sostenerse.
En un principio, las fotos sólo serían mostradas a la familia, pero antes de morir Jennifer le pidió a su esposo compartirlas. Es así como Angelo decidió publicar a través de Facebook, de la página My Wife’s Fight With Breast Cancer y de alguna exposiciones.
Vale la pena... The Battle We Didn't Choose  (imágenes) 

Tal vez estés pasando por algo similar  y te sientas asustada por aquello que vas viendo en el espejo, puede que te veas poco atractiva, sin valor, ni fuerzas; pero nada está más lejos que esa verdad.  Un día Dios pintó una hermosa obra de arte y esa fuiste, eres y serás tú siempre, no importa lo que pase.

1 de Pedro 3:4 - "Sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios".


Una Nueva Vida...




De las menos de un escultor en mi vientre te has ido formando, en un acto de entrega y amor, es la vida buscando el milagro.  Nueve meses a solas los dos esperando tenerte en mis brazos, una nueva vida pintando los días, de amor y felicidad.  Una nueva vida un sol que ilumina y hace este mundo girar, una nueva vida vendrá, en un acto de entrega y amor. En mi vientre se hizo el milagro, na nueva vida, un sol que ilumina y hace mundo girar, un sol que ilumina, una nueva vida vendrá... 

...Sin duda los hijos son aquellas cartas vivas que quedan como evidencia al futuro, que el pasado ha tenido cierto grado de contribución en nuestras vidas y en la vida de otros, esa herencia que dejamos al mundo bajo el nombre de "Milagro de la Vida", más allá de una sala de hospital esterilizada con olor fuerte a desinfectante de manos, ese eslabón hacia una nueva generación.   

No soy mamá, ¡es cierto!, pero cada vez que tengo la oportunidad de ver un recién nacido  amo sus parpadeos, esa mirada fruncida y ese cuerpecito estremeciéndose entre tus brazos, ese pedacito de amor, envuelto en una suave manta que está ligado al corazón de su madre para siempre... ¿Eso habrá sentido mi madre cuando nací? 

El rey David dice que los hijos son como "Saetas en manos del valiente, así son los hijos habidos en la juventud"... ¿Qué nos querrá decir con esto?  - ¿Son ellos  esas flechas lanzadas por sus padres hacia un futuro, o son esas flechas que seguirán a su arco (padres) a dónde estos los conduzcan, siendo los responsables de colocarlos en el arco que acelere sus logros y bienestar? O más bien somos los encargados de proveerlos de herramientas que fomenten  sus logros y bienestar? Sí tú respuesta es Sí, siéntete bien de tener tu aljaba llena de las mejores Flechas.   

Yo soy la saeta y el corazón de mi madre, sin embargo esta vez le escribo a cada mujer que oculta tras sus vestidos de seda y sus carteras de cuero ese secreto que su mejor maquillaje no puede ocultar y las muchas duchas que no pueden limpiar; algunos le llaman "Niños maltratados", otros le dicen "Víctimas" o estadísticas, sin embargo para el Rey David serían "Flechas Rotas". 

Aquellos que fueron tocados por manos sucias, las mismas que los crearon; son aquellos que los lastimaron; ¿Alguien puede mostrarle un destino diferente a aquellos que sólo querían abrazar sus muñecas y jugar fútbol con sus amigos?, Flechas rotas que crecieron y que hoy batallan con cenizas enraizadas en una niñez que los motivó a seguir adelante sin mirar atrás, olvidándose de donde venían, más no a donde iban. 

¿Cuán delicada mano podrá curarlas?, existe un libro terapéutico? Una medicina que que vaya más allá de un efecto farmacéutico?; Existe algo llamado ¡MILAGRO!, Sí; porque las heridas de esas flechas rotas están en sus corazones y para sanarlos lo único que es más suficiente se llama ¡Jesucristo! porque el poder que hay en él para sanar esa flecha rota está en el simple hecho de "Cuidar de esa persona" .

¿Eres una flecha rota?... Sí eres una saeta rota, por favor, permite que alguien entre a tu tormenta.  Sé que no dejas entrar a nadie para venga en tu ayuda.  Sé que si depositas un poquito de confianza puedes quedar expuesto. Pero las paredes que has levantado para protegerte son también las que te han encarcelado. 

A Jesús le importa y él le dice a tu tormenta, a tu rotura.... "Calla, enmudece y se Libre", libre de temores, de opresiones y ve a disfrutar la vida que te doy... 

Job 11:16-19

¡Bendiciones! 

Crecer sin Padre, pero con la Mejor Madre


Siempre que me preguntan por mi Padre respondía: “Fue a comprar cigarros hace 27 años y aún no vuelve, creo que no ha encontrado los que él fumaba”, irónicamente no sé si fumaba o no, pero por años esa fue mi respuesta.

Crecer sin un padre a tu lado no es fácil, pero cuando esa ausencia es suplida por la MEJOR MADRE se hace cómodo satisfacer esa necesidad; cuando ella me contó la historia la miré a los ojos y le sonreí, le sonreí por que no tuvo miedo a los enjuiciamientos al ver que su vientre se iba abultando mes a mes y saber ya no había vuelta atrás, ni forma de renunciar a una vida donde sólo Dios era capaz de decidir.  ¿Miedos? muchos, ¿Culpas? Sí, porque lo amó y no pensó que eso le sucedería a ella. ¿Confesión? Una, ¿Respuesta? No sé si es mía.

Mi madre no había sido preparada para la maternidad, en aquellos tiempos esos asuntos se trataban en susurros a cuatro paredes y con la seguridad que sería dentro de un matrimonio bien constituido, crecer sin padre en un país como Chile suena habitual,  vivimos insertos en una sociedad donde los hombres embarazan a las mujeres como el pan de cada día para luego arrebatarle promesas e ilusiones.  Los niños van creciendo con trancas más o trancas menos, sin una figura paterna, siendo reemplazados por el hermano mayor, por la siguiente pareja de tu madre o en el mejor de los casos es ella quien se hace cargo de ambos roles.  Sin embargo debo reconocer que siempre me sentí muy a salvo de todas y cada una de esas preocupaciones, siempre viajé sin buscar responsables.  Los años avanzaban y la arrogancia de la niñez o la adolescencia compungida de aquellos que veían como sus padres se separaban o como algunos de ellos tenían padres de fines de semanas convirtiéndolos en niños llenos de regalos y a la vez saturados de resentimientos y reconozco que una vez más me sentí a salvo.

En casa nunca hubo gritos, no hubo llantos ni peleas de pareja, no sé lo que es ver a tus padres discutir porque no hay para echarle a la olla, no sé lo que es reclamarle a tu padre porque no te da permiso para salir con tus amigos,  ni que te vayan a buscar un fin de semana porque así lo determinó una jueza de menores, no sé lo que es querer complacer a tu padre con la mejor calificación del curso o simplemente decir BUENOS DÍAS PAPÁ.   

Con los años aprendí a anestesiar la necesidad de un padre, en oportunidades lo recordaba porque sabía quién era, donde vivía, que era de él y de su familia; me he preguntado qué tan diferente pudo haber sido mi vida si su decisión hubiese sido otra.  ¡No lo sé! - ¿Buscarlo? - Lo intenté vagamente en una oportunidad pero su mirada denotó un miedo tan extraño, su respuesta fue tan culposa y la mirada tan perdida como si la que le hubiese hecho daño era yo.  Sólo encontré palabras ausentes y fue allí cuando preferí guardarme la única intensión de saber que había pasado en su cabeza cuando decidió perder a su hija.

Hoy caminamos por la misma calle y  me observas guardando las distancia, hoy tienes lo que tú querías y qué yo podría decirte aquí y ahora que no te haya dicho alguien en cualquier lugar.  ¿Renuncié a ti? ¡No!, no puedo renunciar a algo que nunca tuve y muy a pesar de todos yo nunca tuve un padre, por ende no puedo renunciar a ese derecho natural. - ¿Odio?- ¡No! – y no, porque no te merezcas ni siquiera eso, simplemente porque no hay espacio en mi vida para odiarte, ni para culparte ni mucho menos para desearte algún mal que acabe con tu vida.   Simplemente opté por aceptar tu decisión y por entender que Dios no pudo entregarme mejor MAMÁ que la que tengo.  

Sí, porque crecí viéndola trabajar de día y de noche, crecí viéndola subir a duras penas por senderos mal trazados entre la maleza y el pastizal, la vi llevar canastos de penas, de comida y de ropaje de todo lo que fue alguna vez de ella, la vi tendida a nuestros pies con el único afán de sacar adelante a quienes tanto ella quería, la vi en noches tristes porque pasaba el tiempo y parecían años en blanco, la vi llorar porque muchas veces su esfuerzo parecía en vano, la vi quedar enmudecida cuando su hija le informó que su clases de “LOS ERRORES QUE NO DEBES COMETER” había sido reprobada con un promedio de 9 meses, la acompañé y me tomé atribuciones por ella cuando no tuvo fuerzas para responder ante el adiós que nunca quiso escuchar.

Crecí viendo como perdía su cuerpo de mujer para dar paso a su sueños de Madre, de una madre que no descansó por entregarnos lo mejor, crecí con su fuerza, aquella que dibujaba la pasión que iba tan dentro de ella, la que me enseñó que nada tiene más valor que aquello que consigues luchando, que nada te entregará más satisfacción que la altivez de vivir en forma digna.

La he visto enojarse y como la rabia llegaba hasta sus ojos, la he visto sonreír como si fuera la última vez que la fuera a ver, la he visto en la distancia de días en donde sólo tengo la oportunidad de decirle Buenos días porque cuando llegó no hay preguntas, las palabras sobran para dar paso a un TE QUIERO y a darle un beso mientras duerme cansada de haber trabajado todo el día.

La quiero porque pasan los años y sigo pensando en ella, la quiero con la misma calidez con la que ella me amó por primera vez, la quiero porque llenó cada espacio de mi vida con su presencia, la quiero porque me enseñó el valor de amar, la quiero porque aún a mis veintisiete años me abraza y se hacen grandes sus brazos cuando reconozco que aún no acaba, que aún no termina su rol de mujer, de mamá y de amiga.

Hace treinta dos años en sus brazos descansa en ella el primer temblor de su hija Jennifer, hace treinta y un años entregó sus mejores caricias a su hijo Eduardo, hace veintisiete años le vive demostrando a su hija Linda que lo que sobra es valor, hace veinticinco años que es guarda de su hija Stephanys, Hace veinticuatro años aprendió con el abrazo de su Hija Verónica la convicción de un amor y hace catorce años que aún no sabe lo que es renunciar a su Constanza.

Han pasado los años y yo sé muy bien cuáles son tus carencias, tus penas y tus alegrías, Han pasado los años y no dejo de tener en mi retina tus años de dulce y agraz, Han pasado los años y sigues despertando en mí el mismo orgullo de hace veintisiete años atrás.

La vida de mi madre es una novela que alguna vez espero tener el placer de contarla de principio a fin, Sentarme a leerte un párrafo que nos una y que descubra otra razón para creer que SI SE PUEDE!!

Aprendí de ti ....TE AMO y aunque llores mientras te leo TE  AMO MÁS! 


Dedicado a: Margarita Carmona Toro "Mi Madre"

A partir....


...A partir del 8 de Marzo de 1977, la O.N.U. (Organización de las Naciones Unidas)  y el mundo entero festeja el "Día Internacional de la Mujer", conmemorando la lucha de un puñado de las nuestras en pro de la igualdad, de una valorización negada, de aquellos derechos que nos fueron negados por años. Pero sabes desde tu concepción en el vientre de tu madre nuestro Padre ya te había adornado de Gloria, de poder y majestad. Porque ÉL ya te valoraba al grado de estipular personas a tu alrededor que valoraran tu autentica belleza, tu real esencia.

Esa clase de valorización y belleza que perdura con el tiempo, que va más allá de un rostro lleno de arrugas, de un pelo color gris, de cuerpos encorvados, de pies cansados y manos vencidas, de aquellos escollos que nadie podrá ver y que fueron apareciendo en el transcurrir en tu andar, Te hablo de ese valor y esa belleza que se puede observar aún en una mujer de 90 años, aquella que provoca sonrisas en hombres que te mirarán a los ojos y no le importará si son azules, o si te has puesto la sombra adecuada, él tan sólo mirará en tu ojos, y verá; Valor, confianza, paz, amor y Vida.

Vida que antes que cualquiera ya fue valorada por Dios, porque para él eres simplemente "LA NIÑA DE SUS OJOS".





domingo, 14 de abril de 2013

Nacidas para Bendecir...


MUJER tú que ya lo hiciste todo y a su vez nada, afanosa por conquistarlo todo, luchando por tus quimeras y las quimeras de los demás, tú que un día te paraste frente a tu armadura desgastada y prometiste no dejar de caminar por lo que creías era tu mayor necesidad, cuantas veces te vi triste y desolada, cuantas veces te vi conformarte con las migajas que los demás te podían dar, ocultando tu rostro, sumergida en esa felicidad a corto plazo, aquella con fecha de caducidad, tú que por tanto tiempo encontraste la solución a tus vacíos en la hermosura de lo pueril, entregando tu corazón una y otra vez sin importar cuantas veces era pisoteado y humillado, mujer que ahogabas tu yermo sin darte la oportunidad de volver a nacer.


Cuántas bellas palabras y cuántos bellos gestos te hicieron retroceder, cuántas caricias falsas creíste sinceras sólo por anhelar sentirte amada, cuántas veces te vencieron, cuántas de ellas te dejaste vencer y hoy te preguntas si te abandonaron o simplemente tú te abandonaste. 

No fuiste más que una mujer rica en soledad, con un mensaje de vida que no logro transmitirse por ninguna frecuencia, tú que no oías más que el latir de un corazón quebrantado corazón que se volvía tan fuerte al levantarse pero tan frágil al acostarse. Cuántas veces te viste en limbo sin saber dónde ir, tú mujer que te perdiste en la infinidad de tantas noches sin hallar en qué creer o más bien en quién creer. 

Mujer los daños ya estaban hechos y aunque la mayoría eran intrínsecos y añejos no paraban de atormentarte, negándote a aceptar un destino de fracaso; cuántas mañanas te estorbaron por no dejarte consumir por esa alma compungida, por no saber qué hacer; cuantas veces ambicionaste sólo cerrar los ojos y esperar que el tiempo pasara, cuántas veces oíste a tu boca suplicar que tus ojos pararan de llorar, más tu alma sólo te reclamaba hablar, luchaste porque mientras tú estuvieras ahí nada estaría perdido, luchaste contra la vida y con tu vida por un futuro mejor, por tener el mundo entero a tus pies, por regalarle las estrellas a los tuyos, por llevarlos donde nunca antes habían estado, cuántas veces quisiste ser la súper héroe y protegerlas contra todo mal, contra toda necesidad, más aquella héroe estaba debilitada y sus poderes se volvieron nada.

MUJER hoy después de 29 años te digo que sólo te basta SU AMOR, hoy después de 29 años te digo cuanto TE AMA, después de 29 años ÉL se regocija en ti teniéndote como la más enamorada de las mujeres, porque sólo es capaz de suplir tus falencias, de saciar tu necesidad, de llevarte a un mundo sobrenatural en donde tus poderes no son más que la bendición diaria que el buen DIOS va posando sobre ti. Llegó PAPÁ y todo cambió, te hizo mujer de una hermosa única e irrepetible, de un valor incalculable y privilegiada porque ha posado en ti su amor inconmensurable; mujer de sueños en tierras lejanas pero accesibles, siendo el,  ÉL idóneo, capaz de cambiar tu adversidad por consagración, hoy después de 29 años ÉL te dice que eres la más grata de sus ofensas, hoy te toma en su regazo y te dice eres su princesa más anhelada, más deseada y más amada, aquella que vino a esta tierra con un propósito ya trazad, orgulloso de la decisión que has tomado, aquella de VOLVER A NACER EN CRISTO

Porque de tu nuevo nacimiento yace una mujer LLAMADA A BENDECIR, una pieza única, nueva restaurada, fluyendo de ti un vino renovador, vino embriagador de su gloria incomparable, ese vino que nace para encender, para cambiar, para limpiar y transformar ese cuerpo que murió en el intento, ese vino es capaz de volverte a la vida, porque todo lo que tocare ese vino vivirá, porque traerá sanidad para las naciones, porque todo lo que estaba muerto resucitará, comenzará a florecer a entregar amor. 

MUJER hoy dejas de ser un arbusto y pasas a ser el más grande de los árboles, aquel que sólo se alimentará de una palabra renovadora, de una palabra edificadora. Mujer es hora que tomes ese amor, que tomes esa grandeza y todo aquello que te complace y se lo entregues a un mundo necesitado, a una mujer despreciada, a una mujer sollozante, a una mujer sumergida en la nada y les digas que todo va a estar bien. 

Enséñale que estamos capacitadas para gozarnos la adversidad, para gozarnos en su presencia, enséñales las grandes oportunidades que tiene cada una de ella con aquel propósito divino que el amado ha puesto en su vida, porque estamos en esta vida para algo, por alguien y para alguien, porque es el tiempo de esforzarnos y ser valientes; Alégrate por haber cambiado el odio por el amor, la muerte por vida y la tristeza por la alegría. Hoy has crecido y has crecido para bien, has crecido empoderada a reinar, pero con el más grande de los favores que te podían dar, el favor de DIOS, aquel favor atrae, que llena, que satisface, el que está muy dentro de ti y te hace reír, reír de placer, reír con motivos y sin motivos. Porque no importa en qué situación hoy estés, recuerda siempre que eres una mujer LLAMADA A BENDECIR, MUJER FUERTE EN TIEMPOS DIFÍCILES y sobre todo MUJER CON UNA GENÉTICA NUEVA